Cristiano Ronaldo se entrenó con total normalidad este domingo, en la sesión de trabajo del Real Madrid tras la victoria (1-4) en Eibar. El portugués, que no viajó a Ipurua por unas molestias físicas, se encuentra en condiciones de jugar el próximo compromiso de su equipo: la vuelta de los octavos de final de Liga de Campeones, ante el Nápoles. En la ida, el resultado fue de 3-1 favorable a los blancos.
Junto a Ronaldo se ejercitaron Carvajal, Marcelo, Kroos, Kovacic, Isco, Bale y Morata, que no participaron en el partido contra el Eibar, así como Mariano, que disputó unos minutos. Realizaron ejercicios con balón, ensayos de remates a puerta y disputaron un partidillo en un campo de reducidas dimensiones, según informan los medios oficiales del club.
Los titulares del sábado, por su parte, realizaron un trabajo más suave.